18 agosto, 2024
Cedrine Kerbaol escribe su nombre en la historia del Tour
La valentía suele tener premio cuando tienes confianza y seguridad en lo que estás haciendo.
La joven Cedrine Kerbaol ha sido brava, fuerte e inteligente y ha terminado haciendo historia al ganar la sexta etapa del Tour de Francia, una de las más duras de la presente edición.
A 14 kilómetros de meta, la del Ceratizit-WNT arrancó sin miedo de un grupo donde viajaba la primera clase de la carrera, la primera clase mundial. Cedrine no miró atrás, no tenía ningún atisbo de duda, sabía que era una mujer peligrosa para el resto de sus compañeras, comenzaba la etapa cuarta en la general y sabía que nadie le iba a permitir dudar.
No lo hizo, se lanzó hacia el último descenso del día de manera magistral. Las curvas, el asfalto rugoso, la carretera parcheada, el corazón encogido y los 14 kilómetros más largos para los que contemplábamos su hazaña en televisión.
Y es que Cedrine es joven pero no es nueva. En casa guarda el maillot blanco con el que terminó el pasado Tour y la de Morteau es ya su tercera victoria de la presente temporada.
También la constancia y el cuidado son garantía de éxito. Ceratizit-WNT trabaja durante años con cada una de sus corredoras, asegurándose de que todas forman una gran familia que se conoce y trabaja en perfecta coordinación. Esta familia incluye a Orbea, que está con el equipo desde hace ya casi cinco años.
Este viernes todos en Mallabia dejamos de respirar durante 14 largos kilómetros; no hubo ningún desmayo, pero sí un sonoro grito final cuando Cedrine consiguió hacer historia.
La joven de tan solo 23 años ha escrito su nombre como la primera corredora francesa en ganar una etapa del Tour de Francia.
El nombre de Cedrine Kerbaol ya está grabado en piedra en la memoria de Francia. Su Orca roja y azul permanecerá en la retina de todo un país y Cedrine jamás podrá olvidarla.