28 septiembre, 2025
Morgan Aguirre vuelve al podio de Gravel Earth Series
La impermanencia
Anicca es un concepto del budismo que se refiere a la impermanencia: la idea de que nada es duradero y que todo cambia. No obstante, hay cambios tan radicales que hacen dudar por momentos de que aquello que recuerdas formase incluso parte de tu propia vida.
Puede que Morgan Aguirre haya sentido algo parecido este fin de semana, contemplando desde arriba al público que llenaba Ranxo, subida al podio de Gravel Earth Series cerca de su propia casa.
Parece difícil de creer que Morgan comprase su primera bici en 2019. Lo que no sabía entonces es que su vida cambiaría para siempre. Antes de cruzar el Atlántico y asentarse en Girona, Morgan llevaba una vida muy distinta en Estados Unidos. El salto no fue pequeño, pero en Europa encontró caminos de tierra, una comunidad ciclista que la abrazó y un espacio donde la pasión por el gravel podía convertirse en forma de vida. Hoy, viendo su nombre en la clasificación general de Gravel Earth Series, podemos decir que el cambio fue una apuesta acertada y valiente.
Ranxo. Hasta la última gota
La pequeña localidad de Ponts, en Lleida, volvió a desbordarse este fin de semana con motivo de la traca final de GES. Lo llaman «el último baile», pero para llegar allí hay que tener los zapatos de gamuza azul muy desgastados. Morgan ha danzado al son de todos los ritmos este año y entró con relativa tranquilidad en ese salón de baile.
Ranxo es, de hecho, un lugar especial para ella: «La confianza no es mi fuerte y creo que en cada carrera la refuerzo un poco más. Pero el año pasado (en Ranxo), pelear con Karolina (Migon) hasta el final me ayudó a creer en mi fuerza como corredora».
Morgan no quería saber nada de puntos o cálculos, pero unos días antes preguntamos por nuestra cuenta a la infame inteligencia artificial cuáles eran las posibilidades de ver a Aguirre subida al podio. Nos detalló decenas de posibilidades, eventualidades, combinaciones, nos habló de números, sumas, restas y puntos. La conclusión parecía incuestionable y decidimos creerla: debían ir muy mal las cosas para que Morgan no ocupase un cajón en la general de las Series.
«Estoy ansiosa y nerviosa», decía hace una semana. «Como el pasado año, siento que no tengo nada que perder y todo que ganar. Quizá es la sensación de finalizar el año: la última oportunidad para entregarlo todo. Le debo a Orbea y a mi equipo, PAS Racing, dejarme el alma en esta carrera».
Desde luego que lo hizo. Morgan se dejó la piel en Ponts, sin cálculos, sin dar nada por sentado. Corrió como si fuese la primera de la temporada y terminó en segunda posición, asegurándose el tercer puesto en la general de Gravel Earth Series.
Demostró que corría —casi— en casa y supo elegir la bici para la ocasión. Terra es perfecta para el terreno seco y pedregoso de Ranxo. Una superficie rocosa que supone también un desafío para las llantas, que sus OQUO superaron con éxito rotundo.
La revolución
Este 2025 ha sido un año especial para ella. Tras firmar con Orbea, Morgan dio un paso adelante que se notó en cada dorsal que se ha colgado.
«Firmar con Orbea lo fue todo para mí. Era mi primer contrato profesional y supuso convertir mi pasión en un trabajo a tiempo completo. A Orbea y a mí nos une la confianza mutua. Es increíble crecer con una marca tan prestigiosa en un momento tan crucial en su historia: me encanta formar parte de la revolución del gravel».
Como dice, ella ha sido parte de algo grande: la presentación de nuestro nuevo concepto de gravel, Terra y Terra Race. Horas de pruebas, trabajo y retorno constante de una mujer que sabe enfrentarse a miles de kilómetros de tierra en todas las condiciones. Las bicis llevan su huella y eso hace que se suba a ellas con un vínculo diferente y más íntimo.
«Diría que me encantan las dos (Terra) por diferentes razones. Últimamente, con el terreno rocoso que tenemos aquí en Girona, tengo fijación con Terra, me encanta poder llevar cubiertas más grandes de lo normal, incluso así es rapidísima. Dicho esto, para carreras en terrenos más rápidos y uniformes, Terra Race es la herramienta perfecta. Es reactiva, más rígida y mantiene la velocidad como nada que haya probado antes. Las ruedas y los nuevos bujes, ¡wow!, son tan rápidos como indestructibles».
Una vida nueva
El gravel es imparable y las mujeres tienen mucho que decir. Morgan está volcada en una reivindicación fundamental: las carreras solo de mujeres.
«Esto no es negociable. Después de ver cómo se me escapaba el podio en una carrera UCI en Girona por haber hombres implicados nunca más correré una carrera mixta. Trabajamos muy duro como para que el resultado esté determinado por otra cosa que no sea la fuerza y las tácticas de carrera. Es muy emocionante ver cómo crece el número de mujeres en bici y creo que la mejor manera de destacar esta nueva realidad es darle a todas las mujeres el espacio que merecen para correr».
De cara al próximo año la dirección está clara. Morgan ha demostrado que pertenece a la élite del gravel y que su historia solo ha comenzado.
«Tengo grandes expectativas para la próxima temporada. Creo que, una vez más, podré subir el listón en 2026. Espero poder afrontar el Lifetime Grand Prix: ha sido mi objetivo desde que empecé a competir, pero no es algo que puedas hacer a medias, no quería comprometerme antes de creer que realmente podía hacerlo y creo que 2026 es el momento. Además, al haber comenzado mi carrera en Europa, como americana, también siento que será como “volver a casa”».
Con el podio de este fin de semana Morgan confirma que su apuesta por el ciclismo no fue un salto al vacío, sino el inicio de una carrera sólida. Ha sabido crecer con paciencia, consolidarse con resultados y, sobre todo, ganarse el respeto de rivales y aficionados. Lo que comenzó como un sueño improbable es la nueva vida de Morgan Aguirre y el futuro del gravel.