8 marzo, 2026
El legado que continuamos hoy
Nuestra manera de entender el deporte es apoyar a las personas que quieran practicarlo, sin distinción, sean quiénes sean. Desde las disciplinas más técnicas hasta la alta competición en carretera o gravel, hemos acompañado a ciclistas que han competido al máximo nivel y han contribuido a redefinir lo posible. No como una apuesta puntual, sino como una convicción sostenida en el tiempo.
El progreso no consiste solo en avanzar, sino en elegir la dirección correcta. Dejar un legado significa seguir impulsando el talento femenino hoy para que quienes vengan después encuentren más oportunidades, más referentes y un camino más abierto. Queremos que nuestra huella sea positiva, duradera y coherente con los valores que defendemos dentro y fuera de la competición.
Construyendo desde dentro
Esa misma convicción también se vive dentro de la cooperativa. En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, queremos poner en valor una realidad que forma parte de nuestro día a día. En Orbea ha surgido un grupo de mujeres que comparte su pasión por la bicicleta, generando espacios donde el ciclismo se vive con naturalidad, apoyo y cercanía. De esas conversaciones nació una iniciativa que buscaba unir a quienes ya practicaban este deporte y ofrecer un punto de encuentro para compartir experiencias.
Aún existen obstáculos reales: la conciliación familiar y la gestión del tiempo. Y también persisten barreras invisibles, como la percepción de que el ciclismo es un deporte arriesgado o que no se empieza en solitario. Sin embargo, cada vez son más las voces que recuerdan algo esencial: no hace falta esperar al momento perfecto ni sentirse preparada al cien por cien para dar el paso. Empezar también es preguntar, apoyarse en otras personas y entender que nadie recorre el camino sola.
Las referentes pueden estar en un podio o en nuestro entorno más cercano: en quien se anima a salir por primera vez, en quien decide apuntarse a una carrera, en quien convierte la bicicleta en parte de su día a día. Esa cercanía transforma la percepción y hace que el ciclismo deje de parecer lejano para convertirse en algo posible.
Un 8 de marzo para visibilizar
El 8 de marzo es una fecha para visibilizar, pero también para proyectar futuro. Para seguir construyendo un deporte donde cada mujer pueda ocupar su espacio con naturalidad, sin pedir permiso y sin tener que demostrar nada más que su pasión. Porque dejar un legado no es solo ganar carreras: es abrir camino para que la próxima generación encuentre el terreno más allanado y conseguir que, algún día, estar ahí no sea una reivindicación, sino simplemente algo natural.
Orbea Squad
Ane, Sandra, Irati… Estas son solo algunas de las mujeres que por ahora forman parte del Squad. Pero es un grupo que sigue creciendo y mantiene sus puertas abiertas a cualquiera que quiera sumarse, compartir y seguir pedaleando juntas.