29 junio, 2022

Ode to Freiburg

Los riders de Friburgo demuestran que la comunidad es clave y que el cambio es posible. Las conversaciones de un reducido número de amantes de este deporte en el pasado cristalizaron en un club ciclista que cuenta ya con más de 2.700 miembros y un futuro más que asegurado.

Los riders de Friburgo demuestran que la comunidad es clave y que el cambio es posible. Las conversaciones de un reducido número de amantes de este deporte en el pasado cristalizaron en un club ciclista que cuenta ya con más de 2.700 miembros y un futuro más que asegurado.

Ubicada en las tierras altas de la Selva Negra, en Alemania, se encuentra la ciudad de Friburgo, conocida por su hermosa proximidad a colinas y montañas. A lo largo de los años, los bosques han sido aquí un elemento unificador de las personas y han creado una comunidad en todos los ámbitos de la vida. En Alemania, el mountain bike se enfrenta a desafíos y limitaciones, y el acceso no siempre resulta tan sencillo como pudiera parecer.

Redes legales de senderos para ciclistas de montaña, sin límites de anchura, serpentean hoy por las frondosas laderas y regresan a la ciudad. ¡Y esto no es más que el comienzo! Friburgo es la ciudad pionera.

Sin embargo, todo esto no sucedió de la noche a la mañana, ni desde luego fue fácil conseguirlo.

El club de mountain bike se creó originalmente con el fin de legalizar el sendero fronterizo, el primero que pasó a formar parte de la red de senderos oficiales de Friburgo.

Rise M-LTD

Falk escogió la Rise M-LTD para rodar por los trails de Friburgo que tan bien se conoce. Gracias al algoritmo del RS Concept, Rise Carbon incita a un pedaleo más alegre y permite autonomías y niveles de ascensión de 1,5 veces superiores al de ebikes de su misma categoría.

“El MTB es único en Alemania porque existen numerosas reglas y excepciones. No es fácil encontrar o acondicionar senderos para rodar” – Falk Schlageter

En la mayoría de las regiones del país rige la norma de los 2 metros de anchura, que además prohíbe utilizar bicicletas de montaña en senderos más estrechos. Sin embargo, en Friburgo se han adaptado las reglas para satisfacer a una comunidad que ha hecho oír su voz.

Todavía existe gran cantidad de senderos que no permiten el acceso de bicicletas, pero los aptos para la práctica del ciclismo son progresivos, reciben un mantenimiento adecuado y representan un paso en la dirección correcta que necesita Alemania.

Sentado junto a una senda en mitad de una sesión de entrenamiento con un grupo de niños entusiasmados, Max Lürkin afirma: “Friburgo es una región pionera; en otras partes de Alemania, este deporte se está desarrollando muy lentamente”.

Friburgo es única, en cierto modo, y es una ciudad que está cambiando la mentalidad y demostrando que el mountain bike no es solo un deporte minoritario.

El ex entrenador de niños Jakob Breitwieser habla con confianza cuando dice que “se está desarrollando de una forma realmente positiva, porque se ha transmitido el mensaje de que es un deporte de masas y que no solo consiste en unos cuantos niños chiflados rodando por el bosque. Es algo que puede hacer cualquier persona, desde niños de 3 y 4 años en bicicletas de iniciación hasta personas de 80 años con bicis eléctricas”.

En el club hay más de 200 niños que reciben sesiones semanales de entrenamiento con entrenadores voluntarios.

En la actualidad, el entrenamiento es algo más que la elección de recorridos y el desarrollo de aptitudes; también se aborda el correcto comportamiento en los senderos y una buena actitud de cara al resto de los usuarios, pero, sobre todo, la diversión sobre la bicicleta. Ver a los niños reunirse para un paseo nocturno con los entrenadores es algo inspirador para personas de todo el mundo. Se trata de un deporte atractivo y divertido, y el hecho de ponerse en forma y gozar de buena salud es casi un efecto secundario de la diversión que ofrece. Esto queda perfectamente claro a tenor de las sonrisas que se observan y lo bien que lo pasan los jóvenes riders entre senderos.

El propio club ha experimentado un enorme crecimiento en los últimos dos años y hoy en día cuenta con más de 2.700 miembros.

Cifras como esta para un club ciclista centrado en el Trail Progresivo, el Enduro y el Descenso son bastante notables. Pese a que el aumento de las cifras implica un mayor tráfico en los senderos, también se traduce en más conversaciones para fomentar el acceso y la apertura de dichos senderos. Con todo ello, el mountain bike va ganando importancia. Crece la comunidad que lo practica y, con ello, el disfrute de la población al aire libre. “La gente tiene que hacer ejercicio, debe salir al aire libre. En ese sentido, espero que se alcance un acuerdo para la legalización y que finalmente se elimine la absurda regla de los 2 metros de ancho para los senderos”, dice Jakob.

Rise M-LTD

Rise Carbon es ligereza, y a la hora de trazar este tipo de senderos marca la diferencia. Paul pudo disfrutar de primera mano del pilotaje único y del pedaleo tan natural que ofrece la Rise M-LTD.

Está claro que al hablar, y al actuar a partir de las conversaciones mantenidas, puede ser posible un cambio a mejor.

Friburgo cuenta actualmente con 8 senderos legales como parte de su red, todo gracias al club y a un ayuntamiento con visión de futuro.

“Ayuda a que la ciudad sea propietaria de los bosques. Estos no son de titularidad privada, lo que facilita los debates en torno a la accesibilidad”, señala Max. Friburgo es un destino que no decepciona, con sus frondosos bosques que atraviesan grandes colinas onduladas y senderos que descienden hasta el corazón de la ciudad. Friburgo está a la vanguardia del cambio y podría incitar a otras ciudades a seguir sus pasos.

Conoce la bicicleta de este Trail Tales

Rise M Team

Tanto Paul como Falk eligieron Rise M-LTD para surcar los serpenteantes senderos de Friburgo. Una opción perfecta para este tipo de terrenos, ya que Rise Carbon combina a la perfección la potencia, la autonomiía, la interfaz y el peso para elevar tu experiencia trail al siguiente nivel.

TRAILHEADS

Paul Feser

Embajador Orbea y freerider

Falk Schlageter

Rider del primer grupo juvenil