14 agosto, 2024
¡Que las mareas lo inunden todo!
En verano el tiempo pasa de manera diferente, los días se funden en un todo cuando podemos disfrutar la vida sin reloj ni calendario. Tan solo los acontecimientos, propios o ajenos, nos hacen advertir el paso del tiempo. Cada año es el Giro el que marca la primavera, el Tour el principio del verano y la Vuelta la que nos pincha suavemente para recordarnos que no queda tanto para que empiece septiembre.
Así, de nuevo, ha llegado agosto, ha llegado el mes de La Vuelta. La de 2024 será una edición bonita para Orbea porque estaremos presentes con dos equipos.
El de casa, el de siempre, el que nos mantiene pegados al territorio: el Euskaltel-Euskadi.
Además, esta temporada aparece en nuestro escenario el Lotto-Dstny, que llega después de un gran año para dividirnos el corazón.
Los dos equipos tienen una motivación extra, dos de los ciclistas genuinamente más queridos del pelotón se retiran: es la última de Luis Ángel Maté y Thomas De Gendt y el mejor homenaje es una gran victoria. Será emocionante contemplar a los dos equipos unidos disfrutar del momento.
Sin embargo, ni la más emocionante de las etapas, ni la más ajustada de las volatas nos encogen el corazón tanto como ver las cunetas cuajadas de seguidores que pierden la voz animando a sus ídolos. Y en este campo, queridos amigos, la victoria es nuestra: no existe una afición como la marea naranja. El pulso sube y la respiración se hace difícil cuando vemos enormes manchas de un mismo color latiendo al compás del Euskaltel año tras año desde hace décadas.
Por si fuera poco, en esta edición otros dos colores pintarán nuestras camisetas y aguantaremos el aire cada etapa por el rojo y el celeste de los belgas del mítico Lotto-Dstny.
En pocos días viviremos dos etapas contra el crono, veremos puertos míticos y joyas escondidas de las que a La Vuelta le gusta descubrirnos, también alguna etapa llana y una exigente media montaña. A cada terreno su bici: Orca, Orca Aero y Ordu están listas para entrar en escena.
La cuenta atrás ha comenzado. ¡Que el rojo y el celeste ocupen las cunetas! ¡Que la marea naranja lo inunde todo un año más!