21 enero, 2021
Tears of Joy
Nadie duda, a estas alturas, de la connotación experiencial que el gravel posee.
Bajo un marco gravel buscamos divertirnos, descubrir nuevos e increíbles lugares, perdernos y encontrarnos. Pero, ¿hay lugar para la pura competición en esta disciplina tan vivencial? El pueblo de Emporia nos demuestra que sí, y nos enseña cómo.
Territorio Gravel
Emporia (Kansas) es un pequeño pueblo del Medio Oeste de Estados Unidos. A simple vista parece un pueblo tranquilo, normalmente reina la calma, pero al llegar el 4 de junio el pueblo se transforma. Cientos de apasionados al gravel inundan las calles para disfrutar del Unbound, una de las carreras más multitudinarias, diversas y especiales que podrás encontrar para disfrutar de esta disciplina, para respirar gravel.
El pueblo se llena de colores y matices al llegar la cita. Gente de todo tipo se junta para disfrutar de los maravillosos espacios naturales que ofrecen Emporia y sus alrededores. Y es que no hay mejor metáfora de lo que significa el gravel que lo que se vive en Unbound desde hace 15 años: personas de diferentes edades, nacionalidades, culturas y niveles físicos pedaleando por el mismo camino, disfrutando de la bicicleta.
Emporia es gravel, y el gravel es diversidad.
Gravel como forma de vida
Adam Kachman es un loco más de la bicicleta que, tras su participación en Unbound, se ha vuelto a enamorar de las sensaciones que proporciona una competición en contexto gravel. Lelan, Kristi Mohn, Yuri Hauswald, Zander Ault, Marley Blonsky o Heidi Rentz son solo otros ejemplos que certifican que experiencias como la de Unbound alimentan el espíritu y hacen brotar sensaciones que hacía tiempo que no experimentabas.
Adam Kachman es un loco más de la bicicleta que, tras su participación en Unbound, se ha vuelto a enamorar de las sensaciones que proporciona una competición en contexto gravel. Lelan, Kristi Mohn, Yuri Hauswald, Zander Ault, Marley Blonsky o Heidi Rentz son solo otros ejemplos que certifican que experiencias como la de Unbound alimentan el espíritu y hacen brotar sensaciones que hacía tiempo que no experimentabas.
