14 diciembre, 2023
The Wolf Man
Escocia solía ser una tierra salvaje, donde podían encontrarse osos, lobos o linces, todos formando parte de una cadena trófica perfectamente sincronizada.
Pero los últimos 500 años de guerras, industria o ganadería descontrolada han convertido el Reino Unido en una “tierra muerta”.
Paul Lister despertó del ensimismamiento tras el derrame que sufrió su padre. Decidió que era el momento de pasar a la acción.
Compró un terreno de 23.000 acres, una finca dedicada a la caza deportiva que se convirtió, con tiempo y mucha dedicación, en lo que hoy es la reserva salvaje de Alladale.
Paul estaba convencido de que no puedes quedarte a observar y dejar que los cambios sucedan.
La naturaleza no responderá por ti, son demasiados años esquilmando el paisaje y hay que intervenir en él.
Con ayuda de Innes MacNeil, el jefe de la reserva, ha plantado miles de árboles durante años y juntos trabajan para recuperar pequeñas y grandes especies.
Esta última fue, de hecho, la motivación original por la que Lister compró el parque, quería recuperar al lobo. Los majestuosos lobos son los grandes administradores del ecosistema y no hay un verdadero equilibrio si ellos no están.
Lister y MacNeil creen en la educación, en enseñar a la gente a amar la tierra.
Cientos de niños han pasado por el parque a lo largo de su historia, algunos se han quedado y ahora trabajan allí.
Es prácticamente imposible caminar la reserva y no amarla.
Es prácticamente imposible escuchar el ruido sordo de las ruedas de tu bici sobre los caminos de tierra de este paraíso en las Highlands y no querer quedarse.
Paul es, desde siempre, un amante de la bicicleta, no hay mejor forma de conexión con la naturaleza salvaje.
El terreno en la reserva no es demasiado exigente, resulta perfecto sea cual sea nuestro nivel, edad o forma física.