1 mayo, 2026

Crecer también es impulsar desde dentro

En Orbea entendemos el trabajo como un recorrido. Un camino que se construye paso a paso, persona a persona, y que solo tiene sentido cuando se vive como parte de un proyecto compartido.

Ese recorrido, sin embargo, siempre empieza en el mismo lugar: una oportunidad. En un contexto donde el acceso al empleo (especialmente entre personas jóvenes) sigue siendo uno de los grandes retos de nuestra sociedad, generar esas oportunidades forma parte de nuestra responsabilidad como cooperativa. Abrir la puerta, acompañar en los primeros pasos y ofrecer espacio donde empezar a desarrollarse.

Muchas de las personas que hoy forman parte de Orbea comenzaron así. Llegaron para aprender, para entender el proyecto, para dar sus primeros pasos. Lo que en principio podría haber sido una etapa puntual, en muchos casos se convierte en el inicio de algo mucho más duradero.

En 2025, más del 60 % de quienes comenzaron así continúan hoy en Orbea. Y ahí es donde el recorrido empieza de verdad. Somos una cooperativa, y eso significa que crecer no es solo avanzar a nivel individual. Es avanzar como colectivo. Es generar oportunidades, compartir conocimiento y crear espacios para que cada persona pueda desarrollarse dentro del proyecto.

Ese crecimiento interno es una de las bases del proyecto. El talento no solo se incorpora, se desarrolla. El 66,7 % de las nuevas oportunidades que se generan en Orbea se cubren con personas que ya forman parte de la organización. Personas que deciden dar un paso más, cambiar de área o asumir nuevos retos, ampliando así su visión del conjunto.

Y ese crecimiento no ocurre solo. Es posible gracias a equipos que acompañan, a responsables que confían y a una cultura que entiende el desarrollo como algo compartido. Y eso lo cambia todo. Porque cuando alguien crece dentro, no solo evoluciona profesionalmente. También conecta realidades, une equipos y entiende mejor el conjunto. Cada cambio de puesto no es solo un movimiento individual: es una forma de reforzar el proyecto. Conocimiento que se mueve, experiencia que se comparte y cultura que se transmite.

Y hay algo aún más relevante. Apostar por el talento interno es confiar. Es dar continuidad a ese primer paso. Es decir claramente que el proyecto también pertenece a quienes lo construyen cada día. Que su desarrollo importa. Que su recorrido tiene espacio aquí. Y esa continuidad genera algo difícil de medir, pero fácil de sentir: compromiso. Un compromiso que nace de saber que el camino no termina al entrar. Que puede seguir creciendo. Que puede transformarse.

Hoy, en el Dia Internacional de las Personas Trabajadoras, queremos poner en valor precisamente eso. No solo el trabajo que se realiza cada día, sino el modelo que lo hace posible. Un modelo basado en la formación, la confianza y las oportunidades reales de desarrollo. Porque lo que define a Orbea no es solo el empleo que se genera, sino cómo se acompaña a las personas en su recorrido.

Desde el primer paso… hasta todo lo que viene después. Porque en Orbea, trabajar no es solo aportar. Es también tener la oportunidad de crecer. Y hacerlo en equipo.