30 abril, 2026
Donde empieza el camino
La Copa del Mundo de MTB arranca en Corea del Sur, pero lo que comienza allí no es solo una nueva temporada. Es la continuación de un camino que lleva tiempo construyéndose.
Orbea FOX Factory Team y Orbea FMD Racing regresan a la competición con una estructura consolidada, las mismas personas y su forma de entender este deporte. Y en esa continuidad hay una fortaleza silenciosa, pero decisiva. Aunque sea una nueva temporada, no se trata de empezar de cero, sino de avanzar desde todo lo aprendido.
La temporada pasada dejó resultados que nos permiten mirar al futuro con ambición y confianza. Hubo presencia constante en posiciones delanteras, momentos de protagonismo en los fines de semana más exigentes y, sobre todo, una sensación clara de progreso. Pero más allá de los números, lo verdaderamente importante fue el proceso: la evolución conjunta del equipo, la conexión cada vez más precisa con el material y la capacidad de convertir cada experiencia en aprendizaje.
El Orbea FOX Factory team llega a Corea del Sur con algo que no siempre se ve, pero que marca la diferencia cuando todo está en juego: cohesión. Un equipo que se entiende, que ha crecido unido y que sabe cómo responder en los momentos clave. Un entorno donde cada detalle cuenta y donde el rendimiento es el resultado de un trabajo compartido.
En downhill, ese camino sigue evolucionando y entra en una nueva fase. El proyecto de Orbea FMD Racing da un paso adelante y llega a esta primera cita de la Copa del Mundo presentando su nueva imagen, con nuevos colores que reflejan la evolución del equipo. Una identidad renovada que acompaña también a las nuevas bicicletas, pero que mantiene intacto lo esencial: una forma de trabajar basada en la colaboración, en el desarrollo constante y en la búsqueda de cada pequeño avance. Tanto los circuitos como las bajadas y los ajustes siguen formando parte de un proceso vivo en el que competir es también construir.
Empezamos la temporada con ambición, sí, pero también con convicción. La de saber que el progreso no es inmediato, pero sí constante cuando hay un propósito compartido. La de entender que el verdadero valor está en cómo se llega, no solo en el resultado final.
Corea del Sur es el primer paso de este nuevo capítulo. Un capítulo que no parte de cero, sino de una base sólida, la experiencia acumulada y la confianza en un equipo que sigue mirando hacia delante.