1 diciembre, 2025
Orbea Gravel Rioja Alavesa. El esfuerzo compartido
Somos parte de una historia que moldea la manera en que en Orbea entendemos el ciclismo. Nuestros valores se fundamentan en el trabajo en equipo, la independencia y una voluntad de resistencia profundamente arraigada.
Quizá mucha gente desconozca que las personas que hacemos Orbea también somos propietarias de la empresa.
Terminaba la década de los 60 y las difíciles circunstancias amenazaban con cerrar Orbea, una sociedad mercantil tradicional. Para salvar la fábrica, la plantilla de Orbea tomó una decisión valiente: asumir el liderazgo y convertirla en una cooperativa.
Esta forma de organización, que aún persiste, no solo cambia contratos: cambia actitudes. La soberanía del trabajo y la solidaridad salarial, tener voz, voto y participación en los beneficios alimenta un compromiso diario con la calidad y la continuidad del saber hacer. Desde aquella decisión valiente, en la firma hemos mantenido una forma de entender el trabajo que nos distingue en la industria del ciclismo.
Esta actitud permea en todo lo que hacemos y puede observarse en eventos como Orbea Gravel Rioja Alavesa hace algunas semanas. El equipo humano de Orbea desplegó su empeño más allá de lo técnico y lo logístico. Entre el bullicio de las carpas y el brillo metálico de los cuadros, se intuía a las mujeres y hombres de Orbea —ingenieras, montadores, directivas, responsables de logística—, que se movían entre los participantes con la confianza de un buen anfitrión. Desde la planificación hasta la atención en avituallamientos; corriendo, participando y ayudando, las personas voluntarias se implicaron una vez más en la organización del evento. El fin de semana en La Rioja Alavesa se ha convertido ya en una excusa para disfrutar juntos cada año.
Esa manera de ser, que es difícil de fingir, es la que ha sostenido a Orbea en su crecimiento y en sus alianzas, como la que selló hace dos años con el Lotto Cycling Team. No se trató entonces de una negociación fría, sino del reconocimiento de una identidad sólida que ambos equipos compartimos. Quizá por eso, la familia Lotto siempre responde a invitaciones como la de hace algunos fines de semana.
Karel Van Eetvelt es el CEO de la lotería belga (Lotto) y acudió para participar con su mujer Kristien y su hijo Viktor. Karel quedó felizmente sorprendido e inspirado por el ambiente. «Muchas personas de Orbea están ayudando en el evento […], es una idea que debo llevar a Bélgica».
«Desde que comenzamos nuestra colaboración con Orbea nos dimos cuenta de que teníamos muchas cosas en común: el pasado en el ciclismo y la mentalidad de cooperativa. Es bonito unir el ADN de dos regiones».
El viernes previo a la carrera recibimos a Karel y Marc, de Lotto, a Loes de Captains of Cycling, y a Jarno y Kurt, corredor y director deportivo de Lotto Cycling. Todos iban a participar en Orbea Gravel Rioja Alavesa al día siguiente; algunos a bordo de una Denna, una de nuestras ebikes, y otros poniéndose a prueba sobre Terra o Terra Race.
Pero antes queríamos darles la bienvenida a nuestras dos casas: la de Orbea en Mallabia y la de OQUO en Markina. Les enseñamos dónde nace el material con el que trabajan: sus bicis, sus ruedas. Dónde y cómo cobraron vida las bicicletas que celebraron su aniversario. Les escuchamos atentamente, tomamos nota de su experiencia y vimos crecer la ansiedad por el inicio de una nueva temporada.
Esa noche, durante la cena, celebramos con vino de La Rioja Alavesa y amanecimos en Laguardia para pasar un gran día.
La prueba reunió a ciclistas profesionales y de todos los niveles en un recorrido que serpenteaba entre viñedos y caminos de tierra.
Daniel, director general de Orbea, entregaba dorsales; Jon, antiguo CEO, colaboraba otro año más en los avituallamientos; allí se reencontraba con Nagore, directora financiera. Ambos hacían migas con Naia, de Customer Service, y volvían a ver a Xabi, responsable de planificación desde hace años; todos compartían el orgullo de representar a Orbea en estos eventos. Al otro lado, Iban, del taller técnico, recibía los ánimos de su equipo; después de años colaborando como voluntario, ahora es él quien corre la prueba.
Este es un homenaje al equipo de voluntarios de Orbea que hacen posible que todo esto suceda. A las personas que corren y a las que ayudan desde tierra. Su implicación, visible en gestos sencillos, recuerda que la fuerza de un colectivo no está solo en sus estructuras, sino en la convicción cotidiana de quienes lo sostienen.
Ganarse la vida es lo más importante, y también lo es no traicionar la vocación que nos llevó a dedicar nuestros días a la bicicleta, el esfuerzo compartido multiplica el sentido del viaje.