20 junio, 2024
Seeking Excellence: Climbs
Subir puertos es la prueba definitiva de la resistencia, la fuerza y la fortaleza mental de un ciclista. Los ascensos se caracterizan por pendientes pronunciadas y altitudes vertiginosas, las mismas donde se han forjado muchas leyendas del ciclismo.
Las pendientes superiores al 10% propician la acumulación de ácido láctico y la fatiga muscular, poniendo a prueba resistencia física y psicológica, a menudo a solas. La acumulación de curvas y la altitud añaden dificultad, lo que requiere un control preciso y mantener la concentración. En éste contexto, elegir la bicicleta correcta resulta crucial ya que cada pedalada supone un esfuerzo importante.
Si consideramos el Giro de Italia del año pasado, tras recorrer más de 3000km, la diferencia entre el primero y el segundo en la general fue de solo 14 segundos, observa Joseba Arizaga, Road Product Manager en Orbea.
«Para conseguir una bicicleta de escalada rápida, el aspecto más importante es la ligereza. El peso es un factor innegablemente crítico,» añade Kepa Otxoa, ingeniero de I+D de Orbea.
Los cuadros ligeros son esenciales si queremos reducir el esfuerzo necesario para ascender pendientes pronunciadas, mientras que la rigidez garantiza que la transferencia de potencia del ciclista sea eficiente.
Cuando se trata de combinar aerodinámica, rigidez, confort y peso, no se puede conseguir que todo funcione perfectamente. Si comprometes el peso, sí, puedes ser más aerodinámico, pero en las subidas más empinadas esto no es eficiente, explica Arizaga.
Las bicicletas de fibra de carbono destacan por su equilibrio óptimo entre ligereza y rigidez, y a menudo son las preferidas por los profesionales para afrontar los puertos.
En estos entornos de montaña, el espíritu del ciclismo de carretera brilla aún más. Las montañas eliminan cualquier pretensión, revelando la verdadera determinación de los ciclistas. Los triunfos en las subidas no tienen solo que ver con la victoria física, sino también con una lucha interior, una conquista íntima, convirtiendo cada ascenso exitoso en un testamento de resistencia y tenacidad.
En última instancia, un material adecuado unido a una determinación sin fisuras hacen más amables las subidas más desalentadoras.
Por supuesto, todavía necesitas un buen ciclista, pero si no tienes una bici bastante rígida o ligera, sufrirás más, afirma Thomas De Gent del Lotto Dstny Pro Team.