23 octubre, 2025
Still a Chance
Mientras una persona esté viva, hay esperanza. Existe una oportunidad.
Después de vivir de cerca el devastador impacto de la adicción a los opioides, los hermanos Griffin y Cullen Easter decidieron emprender el viaje de sus vidas: OpiCure Foundation.
Transformaron su pasión por el ciclismo en un vehículo de recuperación, una manera de recuperar la libertad, el coraje y la motivación para seguir adelante. Para ellos, cambiar una vida, devolver una sonrisa, es una victoria que merece cada esfuerzo.



La adicción no tiene rostro ni etiqueta. Y el ciclismo, tampoco.
Tras su experiencia trabajando en una unidad de desintoxicación, Cullen comprendió que el consumo de sustancias puede afectar a cualquiera, así como cualquiera puede subirse a una bicicleta. La inclusiva comunidad del gravel se convirtió en el aliado perfecto: un espacio donde el juicio desaparece, la soledad se transforma en pertenencia y cada historia enriquece el recorrido.
Lo que el ciclismo ofrece puede trasladarse a todos los aspectos de la vida.
Desde recorrer su vecindario en bicicletas BMX hasta competir como profesionales en distintos continentes, para los hermanos Easter el ciclismo siempre ha sido un viaje lleno de gratitud y con un potencial infinito para la recuperación.
Un evento, una historia, una bicicleta.
Este año, OpiCure adopta una nueva manera de contar historias: honrando voces forjadas en la lucha y creando un espacio para la sanación y la conexión. Al escuchar cada relato único, los hermanos se enfrentarán a desafíos extraordinarios, no solo para rendir homenaje a esas historias, sino también para recaudar fondos y obsequiarles una bicicleta.
«Colaborar con una marca como Orbea ha sido un sueño. No solo se preocupan por el rendimiento, sino que también se preocupan por las personas y buscan devolver algo a la comunidad.» — Griffin Easter
«El ciclismo es una nueva forma de libertad.»
Todos anhelamos escapar, de una manera u otra. Muchas personas recurren a las sustancias en busca de endorfinas y de un alivio momentáneo de la realidad. Pero Ben ha descubierto un camino distinto, uno mucho más beneficioso para su salud, su futuro y su mente.
Bastaba preguntar a los pacientes por su primera bicicleta para ver cómo se iluminaban sus rostros, prueba del poder que tiene de despertar la alegría escondida tras la lucha.
Para OpiCure, la bicicleta se convirtió en una poderosa herramienta para transformar el dolor en esperanza.
Cuando nos ponemos el maillot de OpiCure, realmente nos da poder.
Para los hermanos Easter, cada carrera no es por ellos, sino por quienes aún luchan, por quienes han perdido y por quienes pelean por recuperar sus vidas.
La adicción, como los puertos más empinados, pone a prueba la fuerza, la voluntad y la concentración, recordándonos que solo al superar los momentos más difíciles se alcanza la cima.