22 diciembre, 2022

The Call of the High Ways

Los Pirineos dibujan ancestrales caminos entre sus faldas; una red de senderos cuidadosamente trazados por generaciones pasadas para sustentar una forma de vida que, lamentablemente, ha desaparecido con el paso del tiempo.

Estos caminos ofrecían las rutas más rápidas entre las aldeas ubicadas en valles aislados. A menudo tomaban senderos complicados que cruzaban pasos de alta montaña, en lugar de hacer trayectos más largos y seguros a través de los valles.

Estos senderos hunden sus raíces en la historia; nos permiten descubrir antiguas formas de vida, viejas alianzas y vías comerciales históricas.

Están tan impregnados de historia humana que, al transitar por ellos, uno no puede evitar tener la sensación de que dejan en él una huella más profunda que la que uno deja en ellos, conectándonos con todas aquellas almas que pasaron por allí antes que nosotros.

Rise H10

La Rise H10 es la compañera perfecta para esos senderos. Su batería de 540 Wh amplía el abanico de posibilidades, aunque la bici sigue siendo lo suficientemente ligera como para llevarla a hombros hasta la cima si es necesario.

Un nuevo propósito

A principios del siglo XX, la pérdida gradual de las formas de vida rurales provocó la despoblación masiva de amplias zonas de España. La gente buscaba una vida mejor en las ciudades. Poco a poco, estas zonas quedaron desiertas, y las pequeñas aldeas y sus casas fueron quedando abandonadas.

Los pueblos que sobrevivieron se comunicaron a través de nuevas carreteras, gracias a los enormes proyectos de ingeniería civil que tan bien se les dan a los dictadores fascistas. Como resultado de estos cambios, muchos caminos perdieron su propósito original, y cuando un sendero pierde su razón de ser, rápidamente desaparece.

Unos pocos locos

Esta no es, por tanto, una historia de invención, sino más bien de reinvención. Los senderos que antiguamente sirvieron para un uso histórico perdieron su propósito cuando la geografía humana cambió y desaparecieron hasta que encontraron una nueva utilidad gracias a un pequeño grupo de apasionados del mountain bike. Aquellos pioneros encontraron los antiguos senderos en viejos mapas o hablando con generaciones pasadas.

¡Solo éramos unos pocos locos… unos cuantos románticos que ascendíamos las montañas con nuestras bicis!

Aquella búsqueda por conocer qué había al otro lado, por encontrar el sendero perfecto por el que nadie hubiera transitado antes, llevó a aquellos riders a puntos más altos y remotos en las montañas. Sin embargo, la realidad no siempre se corresponde con lo que soñamos, ya que se encontraron con que muchos caminos estaban tan deteriorados que era imposible rodar por ellos o no resultaban para nada divertidos.

Pero esto no detuvo a los exploradores sobre dos ruedas, que pidieron permiso para reabrir antiguos senderos y, armados con picos, palas y motosierras, los transformaron, reabrieron y prepararon para la práctica del mountain bike.

Fue la primera vez que utilizaba la Rise H y me sorprendió de verdad. Al rodar, las sensaciones son muy parecidas a las de mi Occam, pero además es muy versátil y me permite superar mis propios límites en las travesías de alta montaña.

– Quiri

La pasión inspira; nuevos usuarios, una nueva vida

Los tiempos han cambiado y ahora se considera normal rodar en lo alto de los Pirineos, al menos entre ciertos sectores de la comunidad del mountain bike.

A medida que aumenta el número de riders que usan estos senderos, dicho uso los mejora. El paso de las ruedas suaviza la superficie y cada corredor que se detiene para retirar una roca o cortar una rama ayuda a darle aún más vida.

Y no olvidemos a personas como Javier, Ángel y Maia, quienes, junto con el resto de las personas implicadas en estos proyectos de trail, se han dedicado a mantener, mejorar y, sobre todo, fomentar el uso de estas antiguas rutas. Son los usuarios los que dotan de propósito a estos caminos, y esta es la única forma de que cobren vida.

El legado

Al igual que en un pasado lejano, estos senderos están empezando a atraer de nuevo el comercio a estas diminutas aldeas pirenaicas. Una forma de comercio diferente, por supuesto, pero comercio al fin y al cabo. Conforme los riders ruedan por estos caminos, surgen nuevas oportunidades de diversificar la economía de la zona, y los pueblos, que una vez estuvieron llenos de campesinos, albergan hoy en día empresas de transporte, guías, tiendas de bicicletas, bares, restaurantes y hoteles.

La vida da forma a los senderos, al igual que los senderos dan forma a la vida. Este ciclo, que pervive durante generaciones, no ha cambiado. Los usos sí, y los usuarios también, pero aunque todo mute, los senderos perduran.

Conoce la bicicleta de este Trail Tales

Rise H10

La bici utilizada en estos episodios es la Rise H10 con colores MyO personalizados. La combinación de la batería de 540 Wh, unas robustas horquillas Fox 36 y la ligereza de la bici hace que sea perfecta para esas largas jornadas de exploración por escarpados senderos de montaña.

TRAILHEADS

Quiri

Un pionero en las altas cumbres pirenaicas

Quiri formó parte de una célebre banda de punk en los ochenta, pero ahora se dedica a explorar senderos de alta montaña en los Pirineos para disfrutar de fuertes subidones. Quiri comparte sus aventuras y las risas que se echa en sus travesías a través de su famoso canal de YouTube.

César

Pionero, ciclista y amante del freeride español.

César fue uno de los integrantes de un grupo de ciclistas que llevaron su propia marca de freeride a los Pirineos españoles. Por desgracia aquellas acrobacias forman parte de un pasado lejano, pero César sigue compitiendo con éxito en pruebas de gravity, es un activo constructor de senderos y en la actualidad vive en Whistler.