Hoy
The Grain
Toda idea es una semilla con un gran potencial
The Grain sigue un recorrido de gravel de 860 km entre Düsseldorf y Dijon, donde dos ciudades unidas por siglos de tradición mostacera se convierten en el escenario de una historia profundamente personal que acaba transformándose en una aventura compartida.
La vida rara vez sigue un camino recto.
Pierre-Charles pasó del mundo de las bellas artes al día a día de un café ciclista, donde descubrió que crear momentos para los demás podía ser el cambio de rumbo más gratificante de su vida.
Las fronteras no impiden que las buenas ideas se propaguen.
Durante siglos, la mostaza ha recorrido Europa, llevando consigo recetas, tradiciones e identidades locales. Al igual que el ciclismo hoy en día, nos recuerda que la diversidad no nos divide: nos enriquece.
Schicke Mütze es mucho más que una tienda de bicicletas.
Desde sus inicios ligados al ciclismo clásico hasta la organización de rutas para todo tipo de ciclistas, Schicke Mütze siempre se ha guiado por la pasión de unir a las personas.
Como uno de los pioneros del gravel en Alemania, ha crecido hasta convertirse en el corazón de la comunidad ciclista de Düsseldorf.
Un patrimonio compartido
Tanto Mostertfreunde Düsseldorf como Reine de Dijon comparten algo mucho más valioso que la propia mostaza: un profundo respeto por una tradición centenaria. Su pasión ha contribuido a preservar un oficio que convirtió a Düsseldorf y Dijon en las capitales mundiales de la mostaza, manteniendo vivo un legado que sigue inspirando a nuevas generaciones.
The Grain conecta Francia y Alemania, reuniendo a personas de todo tipo, unidas por el simple placer de pedalear y por la oportunidad de formar parte de una aventura que nunca olvidarán.
No hay receta secreta, solo ganas de disfrutar.
Una idea. Dos ciudades. 860 km. 12.000 m de desnivel.
Igual que una diminuta semilla de mostaza puede dar lugar a algo mucho mayor, una idea solo necesita las condiciones adecuadas para crecer.
Carsten no solo inspiró a Pierre-Charles, sino que también se convirtió en el cómplice que hizo posible convertir su visión de The Grain en realidad.