30 junio, 2024
The Salt Road
El valle de Roya sigue la frontera franco-italiana cerca de Tende y atraviesa los Alpes del sur hasta el Mediterráneo en Ventimiglia, Italia. Un valle rico en senderos que, durante siglos, ha vertebrado la conexión de unos valles con otros.
En "The Salt Road", contamos la historia de Gibi, un hombre que reside en una casa únicamente accesible a través de un sendero.
La casa en sí está situada en lo que ahora se conoce como ‘Gibi’s Trail’ , tal y como lo denominan los ciclistas de montaña locales. La presencia de Gibi da sentido a la existencia de tales senderos; se trata de un personaje alegre que conoce muchos relatos interesantes de viajes y aventuras en una ubicación cargada de historia.
Mantiene el sendero en condiciones para poder acceder a su casa durante todo el año.
Sin la casa no habría sendero y sin el sendero no habría hogar. En el laberinto del mundo moderno su sabiduría de los senderos resulta esencial.
Originario de la región de Champagne, en el este de Francia, Gibi tenía 20 años cuando pasó por el valle del Roya camino a Grecia para pasar unas vacaciones.

Era su primer gran viaje, y se topó con el pueblo de Saorge por sorpresa: inmediatamente se enamoró de la belleza del lugar.
El lugar le impresionó de veras, así que volvió repetidamente siempre que tuvo la oportunidad.
"En el siglo XVII, esta ciudad era más grande que Niza. El resto era solo costa y pantanos, estaba todo sucio, lleno de mosquitos."
La pasión de Gibi por el área se manifiesta siempre que habla acerca de la historia local. Explica que en los años 1650 y a principios de 1700 no había una carretera principal a través del valle, por lo tanto el sendero que pasa junto a su casa era la única manera de llegar de Niza a Turín.
La ruta ha servido a muchas personas para trabajar y viajar. Solo por citar algunos ejemplos: el comercio militar, la agricultura, la enología, las mulas que llevaban sal, así como el alumnado que se desplazaba a pie a la escuela.
Resulta aún más impresionante saber que dichos senderos fueron creados a mano, empleando picos y palas, puesto que en aquella época no se usaban aún los explosivos para crear pistas.
Gibi calcula que ha recorrido 40 mil kilómetros en el sendero a lo largo de los 50 años que lleva habitando la zona.
Se ríe cuando piensa que ha caminado el equivalente a dar la vuelta al mundo sin salir de su sendero.
Su conocimiento ha ayudado a innumerables personas a ubicarse en estos paisajes a veces implacables. En los últimos años, ha sido un personaje clave para orientar a la gente en la dirección correcta cuando viaja por las montañas desde Italia hasta Francia en busca de una nueva vida.
«No hay nadie que no se emocionaría con éste escenario». No se puede negar la belleza de estos paisajes. Muchas cosas han cambiado desde que se crearon estos senderos, pero el amor compartido por la zona y la alegría que estos senderos conceden a lugareños, viajeros y ciclistas de montaña, permiten asegurar que estos caminos sigan siendo utilizados, mantenidos y amados por las generaciones futuras.
TRAILHEADS
Joris Pannetier
Embajador de Orbea
Joris Pannetier conoce bien el valle de Roya. Adora las jornadas maratonianas sobre su bici, disfrutando de los senderos polvorientos de su entorno.
Joris trabaja para Ride Roya, donde guía a los visitantes gracias a su conocimiento inigualable de los senderos del lugar. Cuando no pedalea, participa de forma activa en la construcción de nuevos itinerarios. Joris exuda estilo: no importa lo difícil que sea el terreno, siempre avanza con impresionante fluidez.
Julien Boix
Embajador de Orbea
Julien Boix es un embajador de Orbea que adora la competición pero que sabe también pedalear por puro placer.
Éste joven francés de 21 años es tan eficaz sobre la bicicleta como detrás de la cámara creando un contenido único. Es un rider rápido con gran ojo para captar los detalles. Julien ha escogido la Rallon para sus grandes aventuras de montaña, pero también disfruta la libertad de una sesión juguetona sobre su Laufey semirígida.