29 abril, 2025
TRAIL TALES: EREMUA
Nos adentramos en los interminables hayedos de Eremua para conocer el origen y evolución de este fantástico destino al Norte de la península ibérica.
A cada pedalada que damos en el valle de Esteribar (Navarra) nos adentramos más en el bosque, donde la sensación de estar rodeados por los majestuosos hayedos envuelve todo nuestro cuerpo. Hacemos una pausa para apreciar este entorno inigualable y solamente escuchamos el suave golpeteo de las hojas bajo nuestros pies. Únicamente nos queda seguir ese sonido a lo largo del sendero, que destaca suavemente sobre el interminable manto de hojarasca.
Avanzando en esta serpenteante ascensión rememoramos como comenzó el proyecto de forma oficial hace siete años, un proyecto que reconocía el arduo trabajo de unos pocos ciclistas apasionados que, durante años, de manera altruista, habían dedicado años a recuperar y mantener los senderos, sembrando las primeras semillas del destino que hoy conocemos y que, sin ellos, no estaríamos aquí.
“Me gustaría poner en valor todo lo que hicimos junto a Daf, Unai, Javi, Sergio, Juan, Eneko y Rellan. Sin ese trabajo previo, Eremua no existiría.”
Jorge Vaquero (Responsable Oficina Técnica de Eremua)
En una época en la que apenas se escuchaba hablar del cicloturismo, uno de los mayores retos fue hacerse hueco y convivir con los principales usos del medio natural, destacando el gran impacto que generaban los aprovechamientos forestales que se realizaban en la zona, borrando del mapa varios de los senderos existentes.
“Debido a un retraso que hubo hace cuatro años en la ordenación forestal del valle, se hicieron muchos aprovechamientos forestales en poco espacio y tiempo que nos hicieron plantear tirar la toalla.”
Jorge Vaquero (Responsable Oficina Técnica de Eremua)
A pesar de todas las dificultades, la pasión de aquellos duendes perduraba en los senderos que seguían con vida y un haz de luz atravesó todo el hayedo de Burdindogi hasta iluminar el final del trazado.
“Coincidió que empezamos a recibir la ayuda de Orbea y destinamos todos los fondos recibidos para recuperar aquellos senderos que se perdieron debido a las talas.”
Jorge Vaquero (Responsable Oficina Técnica de Eremua)
Identificados con este grupo de apasionados que desde los inicios se han esforzado al máximo para trazar cada curva y levantar cada peralte, desde Orbea se tenía claro que se debía de seguir aportando con su cubo de tierra. Más allá de ayudar en la recuperación de antiguos senderos, se estaba favoreciendo el desarrollo socioeconómico de la región.
“Con el apoyo de Orbea, desde Eremua se me ha podido contratar como trailbuilder a tiempo completo, en el que me encargo de mantener la red de senderos. Poder trabajar en el valle que he nacido y, encima, en algo que me apasiona, para mí no tiene precio.”
Iñigo Ekisoain (Trailbuilder de Eremua)
Gracias a ello, hoy en día, las posibilidades de explorar el valle son infinitas a través de sus 22 rutas oficiales, todas ellas perfectamente mantenidas con esmero durante todo el año por Iñigo, que a pesar del esfuerzo físico que requiere, la cultura que se está gestando en esta pequeña región lo motiva a seguir cargando una palada más.
“Cada vez más personas, y sobre todo jóvenes, se animan a practicar con su bicicleta de montaña. Ya no es extraño que alguien te pregunte que tal están los senderos para bajar.”
Iñigo Ekisoain (Trailbuilder de Eremua)
Un proyecto, que, al igual que dentro de un hayedo, en cada zona iluminada nacen los brotes del futuro. Un futuro que está asegurado gracias a la escuela de ciclismo creada hace cuatro años, y que ya cuenta con más de 60 alumnos, quienes dejan su huella en cada curva de Eremua.
Para Orbea es esencial seguir ayudando en una iniciativa que está generando un impacto positivo en el desarrollo socioeconómico de la región, donde personas como Iñigo pueden dedicarse a su trabajo soñado, o donde las futuras generaciones tendrán todas las herramientas necesarias para disfrutar de este apasionante deporte.
Que sigan sembrando sueños y cultivando pasiones, porque unidos, están construyendo un legado que florecerá en cada sendero.
Jorge Vaquero (Eremua-Responsable Oficina Técnica)
Aunque su trabajo es principalmente de oficina, no puede esperar para salir y coger la azada para mejorar los senderos. En su tiempo libre, no hay nada que le dé más satisfacción que subir por Sugea y lanzarse sin pensarlo por King Kobra.
Iñigo Ekisoain (Eremua-Trailbuilder)
Un trailbuilder de los pies a sus esculpidas manos. Capaz de levantar grandes peraltes en una sola mañana, su sendero favorito es, sin duda, Magnum Line, una obra que recita su melodía a través del magnífico hayedo de Burdindogi al ritmo de saltos y peraltes.
Los senderos nos conectan entre nosotros, con nuevos lugares y con una historia que está escrita en la tierra. Estas pequeñas cintas de tierra dieron forma a vidas históricas, tienen el poder de cambiar comunidades y nos permiten contar nuestras historias a las generaciones futuras. Trail Tales trata de conectar estos senderos con las historias que han contado, respetando los senderos que tenemos y construyendo los caminos del futuro.