13 mayo, 2025

The Traka, espíritu y familia Orbea

Las calles adoquinadas de Girona ya vibraban mucho antes de amanecer sobre las colinas catalanas este pasado fin de semana. Los ciclistas se reunían en un murmullo nervioso, mezcla excitante de idiomas, bicis y gentes de todo el mundo. En los primeros días de mayo, The Traka, la carrera de gravel más grande de Europa, se convierte en el mismísimo centro del mundo.

Entre los miles de participantes, destacaba un grupo muy especial: la expedición de Orbea. No era un equipo de competición convencional. Este grupo magníficamente diverso reunió al equipo de Orbea, embajadores, ciclistas de élite y un grupo completo de apoyo con mecánicos y equipo de comunicación. No solo venían a competir, era un fin de semana en familia.

The Traka no es —solo— una carrera, es una prueba personal. Seas especialista en ultra resistencia persiguiendo el podio en los 560 o te enfrentes por primera vez a los 100, The Traka lo exige todo: barro. sudor y fortaleza mental. Sin importar tu nivel de forma física, al llegar a Girona la determinación es lo único que importa.

Para el equipo de Orbea, este fin de semana estaba marcado en el calendario.
«Algunos y algunas nunca habíamos hecho algo así. Hemos creado Terra, hemos trabajado incontables horas en esta mezcla fantástica de tubos y componentes; pero correr con ella aquí, con el resto de la expedición de Orbea animando en los avituallamientos, hace que Terra realmente cobre vida, que se vuelva algo muy especial».

Incluso para ciclistas profesionales, la experiencia se vuelve única: «Vas rodando junto a alguien que acaba de comprarse su primera gravel y a alguien que ha ganado grandes vueltas, sin embargo, allí fuera, todos sufrimos el mismo viento, las mismas piedras».
En su campamento base, la expedición de Orbea compartió comidas, ajustó bicis e intercambió consejos. se apoyaron mutuamente en cada punto de control. Los mecánicos trabajaron durante la noche. El equipo de contenido capturó la agonía y la alegría. En el transcurrir de los kilómetros y los días, la línea entre empleado, embajador y atleta se difuminó.

Para Orbea esto no es marketing, es vivir lo que construimos en comunidad. Esa es nuestra cultura.

Una carrera, muchas historias.

200 km – La lucha en cabeza

Morgan Aguirre llegó a la prueba con la mirada fija y potencia en las piernas. Promesa del gravel y parte de la expedición Orbea, no estaba allí —solo— para divertirse, había venido a ganar. Durante muchos kilómetros, Morgan marcó el ritmo en el grupo delantero, enfrentando el polvo y las subidas con maestría y precisión. Hasta que un pinchazo que no sellaba le obligó a cambiar la rueda, descolgarse del grupo de cabeza y rodar sola durante muchísimos kilómetros. Aunque la carrera al final se le terminó escapando, dejó claro que pertenece a la élite, honrando e inspirando a toda la expedición.

360 km – Redención en el barro

Para Enol Costales (Road Sponsoring de Orbea), los 360 no se trataban tan solo de velocidad, sino de cerrar un ciclo. El año pasado, a solo 40 kilómetros de meta, su cambio se rompió y tuvo que abandonar. «Fue mala suerte, pero ese momento me persiguió todo el año», confiesa. Este año volvió más fuerte y con un compañero; Enol y Eloy Barja (Road and Gravel Community Manager) cumplieron su objetivo, llegar antes de que se hiciera de noche. Esta vez, al cruzar la meta bajo el sol de la tarde en Girona, no hubo averías ni remordimientos: solo una historia reescrita.

Desde luego, el gravel es una disciplina en las que las siglas DNF no son noticia. Cualquier previsión, cualquier estrategia previa puede saltar por los aires en algún momento de la carrera. En la edición 2025 hemos tenido pinchazos, caídas, terribles alergias e incluso cegueras temporales.

El plan sin fisuras de Speed Company Racing estalló cuando Lukas Baum tuvo que retirarse debido a una terrible alergia que le impedía respirar, Saleta Castro aguantó hasta la mitad de los 360 y a Joseba Arizaga (Road Product Manager) el barro le cegó y corrió 60 km con un solo ojo hasta que se hizo evidente que no podía seguir.

Pero la gran mayoría de la expedición de Orbea llegó a meta entre aplausos y lágrimas del equipo. The Traka es una guerra de desgaste mental y físico:

«Ya sea un buen día o un mal día, siempre intento terminar», declaraba Griffin en los días previos. «Lo que te ha pasado a ti le puede pasar a otro, así que continúas porque nunca sabes si podrás volver a entrar en carrera».

Griffin Easter, ganador de la última Ranxo, realizó esta vez un magnífico papel, manteniéndose en cabeza una gran parte de sus 360 km. También su nuevo amigo Lawrence Naesen hizo una gran carrera en los 200. O Gustave Orain, de Arvo, que demostró ser una gran promesa.

Mikel Díaz, Ashleigh Jones, Georg Egger, el fin de semana estuvo lleno de historias que merecen ser contadas.
Muchas de las cuales habrían tenido un final diferente sin el Head of Mechanics de Orbea. Parris escuchó y supo ver las necesidades de cada miembro de la expedición y puso a punto cada Orbea Terra para afrontar lo imprevisible.

Un hilo común: Orbea Terra

Independientemente del objetivo —buscar el podio, cerrar heridas pasadas o simplemente sobrevivir— un elemento común llevó al equipo Orbea a través del gravel implacable de Girona: Orbea Terra. Cada ciclista configuró su bici de forma distinta, desde transmisiones pensadas para la sencillez y la resistencia, hasta sistemas más ligeros, orientados a la eficiencia. Cubiertas, desarrollos, incluso la ergonomía del manillar variaban. Terra no es solo una herramienta; es una compañera fiel frente al gravel implacable de Girona. Es increíble cómo una sola bici puede ser tantas cosas para tantas personas, pero eso es precisamente Terra: una bicicleta que se adapta y responde.

Al caer el sol en Girona el domingo por la noche, con mucha gente aún cruzando la meta tras horas agotadoras sobre el gravel, el equipo de Orbea se reunió, cubiertos de polvo, exhaustos y exultantes. The Traka hizo lo que mejor sabe hacer: los rompió por dentro, y al hacerlo, construyó algo aún más fuerte.

Gravel from the Ground Up

Cuando cada decisión cuenta, cada segundo lleva a tu mente, tu cuerpo y tu bici al límite lo importante es saber que Terra es incontestable.
Eventos como The Traka hacen nuestras bicis más rápidas, más fiables y más capaces.