4 febrero, 2021
Build it And They Will Come
Muchas veces nos preguntamos qué es un buen trail, cuando en realidad lo que deberíamos preguntarnos es quién hace un buen trail.
Esta disciplina experimentó su primer auge a finales de los ochenta y principios de los noventa. A pesar de que cada día era más popular, los usuarios de montaña ingleses se limitaban a rodar por carreteras, senderos de caballos y otros caminos de tierra.
«Entonces, ¿fuiste el primero?» «Pues podríamos decir que sí; supongo que lo fui»
Los primeros senderos (que siguen siendo parte de la actual red de Coed-y-Brenin) eran poco más que antiguas sendas reconvertidas con algún pequeño retoque adicional y señalización. Tenían tramos con flow y eran, además, técnicamente exigentes, especialmente a la luz de la tecnología y geometría de las bicis de aquella época.
Había nacido un nuevo centro BTT, y con él toda una nueva corriente de ciclismo en el Reino Unido.

¿Qué es un centro BTT?
Desde aquellos primeros pasos hacia la construcción de un complejo diseñado específicamente para mountain bikes, el concepto de centro BTT apenas ha evolucionado.
Circuitos accesibles de senderos diseñados expresamente y, a ser posible, con el máximo número de singletracks.
Rutas señalizadas con salidas y metas claras. Grados de dificultad que suponen un reto y oportunidades de progresión para ciclistas de todos los niveles. Además de estas características, debe tener todo lo que hace que los ciclistas se sientan cómodos: entre otras cosas, parking, cafetería, taller y tienda o una persona atendiendo a la llegada.
A medida que los primeros senderos fueron ganando popularidad, comenzó a ser necesario clasificarlos por niveles. Cosas que ahora damos por supuestas –como los postes de señalización en cada cruce hasta ese lugar donde comprar una cámara de repuesto o un bocadillo– tuvieron que pasar por la cabeza de alguien en algún momento antes de hacerse realidad.
La historia se repite
La historia rara vez es ese relato lineal que desearíamos que fuera. Aunque Dafydd fue sin duda uno de los primeros en desarrollar el concepto de centro BTT, él no fue el único. Al menos no por mucho tiempo.
De manera casi simultánea a Dafydd en Gales, Rik Allsop mantenía las mismas conversaciones con la Comisión Forestal de Escocia, ensuciándose las manos para abrir senderos en los bosques de Mabie y Ae.
Progresión
Cuando conocimos a Rik, lo encontramos apoyado contra la puerta abierta de su tienda de bicicletas, situada a pocos metros del lugar donde puso en marcha sus primeros proyectos en Mabie. Su interior esconde todo un tesoro oculto de materiales, algunos de los cuales datan incluso de aquellos días. Enmarcado en una pila de cubiertas pinchadas, se puede entrever un mapa de los senderos de Drumlanrig, construidos por Rik con un presupuesto reducido. Muchos de ellos se abrieron a mano utilizando únicamente los recursos y materiales disponibles en el lugar.
Rik se reclina antes de comenzar su relato, casi como si fuera un piloto de descenso asiéndose en la rampa de salida. Sus historias también fluyen a ritmo de competición.
Porque, ¿cómo podrían si no condensarse 20 años de aventuras en una breve entrevista?
«A lo que voy es que ya estábamos construyendo tramos de sendero mucho antes de empezar a trabajar con la Comisión Forestal. Obviamente, lo hacíamos al margen de la ley, pero éramos solo unos cinco amantes del BTT en la zona, nada que ver con lo que esto es hoy. No estoy seguro de que un buen día nos dijéramos «¡vamos a montar un centro BTT!». Creo que, más bien, nos dimos cuenta de que teníamos que implicar a la Comisión Forestal si queríamos que aquello que estábamos haciendo perdurase en el tiempo».
¡Es la primera vez que uso una Rise y me lo estoy pasando en grande! Angus
Parte del paisaje
Es interesante escuchar a Dafydd y a Rik hablar paralelamente de los senderos que construyeron. Los dos los recuerdan con la misma pasión y cariño, y al hacerlo transmiten un estrecho vínculo con la tierra que va más allá de simplemente trazar un recorrido para bicicletas.
Ambos utilizaron los materiales de los que disponían en el lugar para abrir los senderos y minimizaron el uso de recursos para ponerlos en marcha. Esta decisión surgió de su deseo de crear un sendero con la apariencia de haber estado ahí siempre, que fuese parte integrante del terreno y no un añadido a este. Rik lo resume a la perfección:
La naturaleza nos da tantas opciones, más de las que podríamos nunca imaginar, así que, ¿por qué no sacar el máximo de ello?
«Eso es, en definitiva, el flow, ¿no?», pregunta Rik, combinando en sus explicaciones esa mezcla de ingeniería, ciencia, arte y el exigente trabajo que exige construir un sendero. El verdadero arte está en crear flow independientemente de si predominan las raíces, la piedra suelta o los baches en el terreno. Es un flow distinto en cada caso, pero es flow al fin y al cabo.
Dominar estos senderos requiere tanto de concentración como de aptitud física, una recompensa que se consigue al unir las piezas del puzle rodando a toda velocidad.
Una evolución circular
En cierto modo, ni Drumlanrig ni Coed-y-Brenin tienen mucho que ver con los cientos de centros BBT que han inspirado. Pese a tener mayor recorrido que la mayoría, siguen siendo interesantes y cautivadores para las bicis actuales. En ellos, es preciso controlar la velocidad y elegir bien las líneas; de hecho, tu grado de confianza será el que defina la línea que seguirás.
Estos centros han hecho que el ciclismo de montaña sea más accesible para millones de personas, ya sea por su difusión geográfica, por su adaptación técnica o, simplemente, por su popularización.
Comunidad
Tanto Rik como Dafydd coincidieron en una palabra al definir los centros BTT: comunidad. Una imagen que podría resumir la esencia de un centro BTT es una gran cantidad de riderss reunidos un domingo lluvioso en el enorme centro de visitantes de Coed-y-Brenin, hundiendo los pies en los charcos de barro mientras beben de humeantes tazas. Otra sería la de las rutas familiares abiertas que Rik guía los sábados y con las que está formando a una nueva generación de amantes del MTB.
Trailheads
Rob Jolley
Rob se atreve prácticamente con cualquier cosa, desde la agricultura hasta las obras en los senderos y desde el mountain bike hasta el gravel. Haciendo honor a su apellido (Jolley), Rob es alegre por naturaleza y disfruta a tope de cada travesía.