10 marzo, 2025

Lotto y Orbea. La electricidad de las Clásicas

Como una noche de Reyes, como la cola de un concierto, con anticipación, el aliento contenido; así nos hemos sentido desde aquella presentación del equipo a comienzos de enero, los cuerpos cargados de electricidad queriendo ser liberada.
Ha habido ya otras carreras estos meses, sí, pero es primero de marzo y nos despertamos en Bélgica con Lotto para dar inicio a la temporada de Clásicas.

Es el segundo año de Orbea con la estructura más veterana de la competición y hemos llevado a cabo un intenso trabajo bajo el radar antes, durante y al final de la primera temporada. Han sido muchas horas en el laboratorio en Mallabia, en el velódromo y en la carretera, trabajando con y para Lotto, así que tampoco podíamos dejar de estar en uno de los momentos más bonitos del año. Estamos en Gante y las calles bullen: es el Opening Weekend, es por fin primavera y Omloop Het Niewsblad está a punto de comenzar.

En Lotto, el equipo más belga de entre los belgas, conocen a lo que se enfrentan. Arnaud de Lie, vestido de tricolor, hacía ya sus predicciones antes de la salida:

«Es una carrera flamenca, muchos factores entran en juego […]. Sientes la tensión y el nerviosismo en el pelotón, a los lados de la carretera… En realidad, nunca puedes anticipar cómo se desarrollará esta carrera».

Tras una interminable espera se hace un momento el silencio y… ¡bang!, se da la salida y toda la energía acumulada estalla al fin casi iluminando el cielo gris de Bélgica.

Por desgracia, el temor de Arnaud a lo imprevisible se cumple y la mala suerte hace que tenga que cambiar de bici a mitad del recorrido. Mientras pelea por recuperar la posición, una montonera le sorprende a pie del Molenberg, exigiéndole un gasto aún mayor de energía.


Entretanto, en cabeza de carrera, Brent Van Moers despliega el talento de sus piernas y consigue lidiar con el fortísimo viento en los últimos kilómetros para acabar esprintando hasta una muy prometedora cuarta posición.

No obstante, lo más bonito del día aún está por venir. Un rato después, en la edición femenina, Mieke Docx se mete en una emocionante escapada con las eventuales ganadoras de la carrera.

Aunque no consigue rematar el día, el llanto desconsolado de la joven belga en la línea de meta nos habla del hambre de la corredora y nos convence de que esta temporada será grande también para la formación femenina de Lotto.

Tras una Kuurne-Bruselas-Kuurne que transcurre el domingo sin sobresaltos, sin habernos recuperado aún del fogonazo inicial, cuando nuestros pies aún conservan el recuerdo de caminar sobre el adoquín, comenzamos a sentir el crujido del ‘sterrato’ bajo las suelas.

El olor característico del polvo que entra en los pulmones y la piel seca bajo una gruesa capa de tierra hacen evidente que ya no estamos en Flandes.

Siete días más tarde Siena pasa a ser el centro del universo. Si en territorio flamenco había que estar preparado para las adversidades, en las pistas italianas hasta los más ateos nos sorprendemos rezando. La imprevisible Strade Bianche puede llegar a ser frenética, es un baile de locos que se planifica al milímetro: se espera que pase todo esperando que nada pase.

Tras el podio de 2024 Lotto acude a Siena lleno de confianza, nuestras Orca y Orca Aero lucen flamantes bajo el sol de la Toscana. La Aero, el equilibrio perfecto entre aerodinámica, rigidez y peso es perfecta para cada uno de los diferentes retos que demandan las Clásicas de primavera. En Strade Bianche algunos, como Van Eetvelt, han elegido Orca para afrontar con ligereza los más de cuatro mil metros de la prueba italiana.

Los corredores están listos para darlo todo. El equipo consigue situar bien a Lennert Van Eetvelt, que permanece en el grupo perseguidor durante todo el día. Mientras la acción y el drama están sucediendo un minuto más adelante, Lennert aguanta en su reducido grupo, nunca se sabe cuándo llegará una oportunidad.
Termina entrando el 9.º en la Piazza del Campo, impresiona ver cómo desfallece al bajar de la bici.

«Estoy completamente vacío, absolutamente destrozado. Todo el mundo iba sin nada, éramos como un grupo de cisnes agonizando. Solo me alegro de haber llegado a meta de una pieza».

Ha sido un buen comienzo, las piernas en Lotto están a punto, el hambre de victoria también.
La primavera será bonita, ¿y es que acaso algún año no lo es?

Orca Aero

Tres días de Clásicas, tres días de pura potencia para la Orca Aero. Los hombres y mujeres de Lotto han estrenado la nueva pintura de sus bicicletas en su segundo año con Orbea. Es el 40 aniversario del equipo, un año para la historia del ciclismo profesional.

Orbea Orca

Cuatro mil son muchos metros y algunos han optado por la ligereza de Orca para afrontarlos. Su aceleración instantánea y la absorción de vibraciones han hecho que sea la elegida de Van Eetvelt para buscar el triunfo en esta Strade Bianche.