2 abril, 2024

De Ronde y Dwars door Vlaanderen. La religión de Flandes

religión. Del lat. religio, -ōnis. F. 1. Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.

 

Flandes. Marzo de 2024. Miles de peregrinos llegan a tierra santa para vivir una semana adorando a un único ídolo, que no tiene nombre de corredor, ni siquiera nombre de equipo, es el mismo ciclismo.

El ciclismo en su forma más pura no es un deporte en Flandes: el ciclismo está en la sangre de cualquier vecino. Todo el que viene de fuera quiere vivirlo así, el pack completo: la autocaravana, la nevera, la pantalla de televisión, las cervezas, el chubasquero, las botas de lluvia, gorros, pintura, banderas. Bienvenidos a la gran fiesta.

 

Comienzan unos días emocionantes que culminarán en el decimocuarto domingo del año, el Domingo Sagrado, el Tour de Flandes.

 

Se conoce como Semana Sagrada a la comprendida entre el Tour de Flandes y Paris-Roubaix, justo el domingo siguiente. Pero para los devotos, esta Semana va mucho más allá.

Desde que el ciclismo vuelve a casa tras pasar por Italia comienzan a sucederse, en una escalada de tensión, las carreras que precipitarán el final de la primavera. Hay unas cuantas reinas estos días: Ronde van Vlaanderen, Paris-Roubaix, AGR, La Flecha Valona o LBL. Cada cual tiene su favorita, los santos del ciclismo no son gente celosa. Pero no podemos negar que la Ronde ocupa un altar mayor.

Así, tendemos a pensar que las carreras que preceden a las grandes son simplemente tests o sesiones de calentamiento. El pasado miércoles se demostró que éstas pueden ser y son más determinantes de lo que pensamos. Dwars door Vlaanderen (A través de Flandes) lo fue: una caída en mitad de la carrera, con algunos miembros del Lotto implicados, dio al traste con algunas expectativas; muchos de los que eran favoritos para el gran domingo dijeron adiós. Deseamos a todos que se recuperen lo más pronto y lo mejor posible.

 

Uno de los involucrados, Brent Van Moer, sí tomaba la salida este domingo, a pesar de las molestias, con una gran motivación:

“Tenemos incluso mayor determinación para hacer una buena carrera, personalmente quiero mostrar algo grande de nuevo. Así que, ¡a por ello!”.

Todo el equipo está igualmente motivado, el enorme engranaje que trabaja alrededor está perfectamente engrasado.

Tras el reconocimiento previo del recorrido y la experiencia acumulada por la pareja Lotto-Orbea, la elección para el Tour de Flandes ha vuelto a ser Orca Aero.

Molemberg, Kapelmuur o Kwaremont exigen un cuadro con la rigidez adecuada en los puntos exactos. Ésta elimina torsiones y flexiones innecesarias y asegura la transmisión directa de potencia para transformarla en velocidad.

De Ronde comenzaba en Amberes con un sol radiante, un sol que acabaría transformándose en una lluvia copiosa y constante hacia el final de la carrera. El barro cubría el adoquín, haciéndolo tan resbaladizo que tan solo tres corredores lograban coronar sobre sus pedales el Koppenberg en uno de los momentos cruciales de la carrera.

Puro Flandes y espectáculo en la últimas pasadas por los muurs. Antes, Taminiaux, al que posteriormente se uniría Van Moer, demostraban la determinación que aseguraban tener en los días previos. Siempre en la escapada con los mejores, mantenían el sueño vivo una gran parte de la larga jornada.

 

La prensa no llevará hoy sus nombres a la primera página, pero el equipo puede y debe estar muy orgulloso de cómo ha manejado esta Ronde salvaje en la que no hemos dejado de acordarnos de Arnaud. Ánimo, amigo, la temporada es muy larga y, como bien sabes: esto no es cómo empieza, sino cómo acaba.

Quedan siete días para París-Roubaix, en el medio, Scheldeprijs y mucha ilusión en las piernas.

Orca Aero

Tras el reconocimiento previo del recorrido y la experiencia acumulada por la pareja Lotto-Orbea, la elección ha vuelto a ser Orca Aero. Molemberg o Kwaremont exigen un cuadro con la rigidez adecuada en los puntos exactos. Ésta elimina torsiones y flexiones innecesarias y asegura la transmisión directa de potencia para transformarla en velocidad.