19 febrero, 2026
Hacer las cosas de forma diferente: porque más, no siempre es mejor
El progreso evolutivo es lento y constante, pero de vez en cuando llega un salto significativo. No por seguir tendencias, sino por cuestionarlas. Por encontrar respuestas valientes a preguntas difíciles.
La pregunta que nos planteamos era simple: ¿y si el futuro del mountain bike no fuera ir más rápido ni pesar menos, sino simplemente ser mejor? ¿Cómo sería esa bicicleta?
Hoy en día, todas las bicicletas implican compromisos. Los neumáticos pesados y con mucho agarre, junto con suspensiones muy sensibles, ofrecen un gran rendimiento en bajada, pero penalizan en las subidas. La electrónica moderna aporta claras ventajas en rendimiento, pero a costa de una mayor complejidad y múltiples baterías que cargar.
¿Cómo podíamos crear una bicicleta que rindiera igual de bien bajando que subiendo, con todos los beneficios de la electrónica moderna, pero sin sus inconvenientes?
Ir más allá: una integración completa del sistema
Una idea lo cambió todo. En las bajadas, el comportamiento mejora cuando el peso se centra y se sitúa en una posición baja. Bien posicionado, ese peso incrementa la estabilidad y optimiza el comportamiento de la suspensión. ¿Y si esa masa proviniera de una batería pequeña y bien ubicada junto al motor?
Añadir un motor y una batería fue solo el primer paso. Para liberar todo el potencial del concepto, teníamos que pensar en grande. Diseñar un sistema totalmente integrado en el que todo funcionara en conjunto. Eso significaba no solo compartir energía entre los componentes electrónicos, sino también compartir información.
Una sola batería simplifica el sistema y la carga, mientras un control común, capaz de compartir información, abre nuevas posibilidades.
Nos guía nuestra filosofía RS
Estas ideas nacen de nuestra filosofía RS: utilizar tecnología e innovación de siguiente nivel para mejorar la experiencia de conducción. La mejor tecnología no exige atención. Se desvanece en segundo plano en el momento en que empiezas a rodar. Esa convicción ha guiado RS desde el principio.
Con Rise, eso significó desarrollar un firmware específico para el motor que ofreciera una asistencia elástica y una sensación natural, donde el apoyo refleja fielmente el esfuerzo realizado al pedalear. El sistema RS Control supuso integrar nuestra interfaz intuitiva RS HMI con la tija telescópica MC10 RS para desbloquear nuevas funciones que mejoran activamente la experiencia sobre la bici.
RS no es una etiqueta que utilicemos a la ligera. Es un sello reservado a proyectos que realmente nos hacen avanzar. Y como este proyecto encarnaba por completo nuestra filosofía RS, recibió su nombre: Rallon RS.
Primeros pasos con Rallon
Rallon fue el punto de partida natural para este proyecto. A lo largo de sus siete generaciones, Rallon ha sido una plataforma clave de innovación, impulsando a toda nuestra familia MTB hacia adelante. Es una bicicleta increíblemente divertida y capaz, reconocida con el premio Bike of the Year de Pinkbike y demostrada al más alto nivel en el circuito de DH, con múltiples victorias y podios.
Todo ello convertía a Rallon en la base perfecta para dar forma a nuestros sueños más ambiciosos.
Superando límites con partners clave
Un sueño de esta magnitud no puede hacerse realidad sin partners que compartan nuestra pasión por la innovación.
Sabíamos que FOX aceptaría el reto de ir más allá. Así desarrollamos una versión personalizada de Live Valve que se conecta directamente a nuestro sistema RS Control, alimentándose de la batería principal y compartiendo información en tiempo real. La suspensión ya no funciona de forma aislada, sino que pasa a formar parte de un ecosistema compartido, optimizando su comportamiento en función de la posición de la tija, la potencia del motor y la velocidad de la bicicleta. No fue sencillo, pero redefine lo que puede ser una suspensión electrónica.
En cuanto al motor, el HPR40 de TQ ofrecía el punto de partida perfecto. Su arquitectura compacta, bajo peso y funcionamiento casi silencioso lo hacían ideal, pero el rendimiento sobre el papel nunca fue el objetivo. Lo que importaba era cómo se sentía en el trail. En estrecha colaboración con TQ, desarrollamos y refinamos el firmware del motor, probando múltiples iteraciones con ciclistas de distintos pesos y estilos de conducción. El resultado es una asistencia natural y elástica que nunca domina la experiencia de pedaleo.
Este nivel de apertura y desarrollo compartido fue esencial para el proyecto, permitiendo que el motor y la suspensión se integraran como verdaderas partes del sistema RS y no simplemente como componentes independientes.
El resultado: rendimiento inteligente
Este nivel de integración desbloquea funciones que simplemente no son posibles con bicicletas convencionales. Cambio electrónico, tija telescópica, motor y suspensión se comunican a través de una única unidad de control, alimentada por una sola batería.
El rendimiento al pedalear es excepcional, con una asistencia sutil pero reactiva que te impulsa cuando lo necesitas, pero nunca toma el control de la experiencia. Sigues teniendo que trabajar, y el esfuerzo se siente muy similar al de una bicicleta XC ligera. Hasta que empiezas a bajar.
Lo que hemos conseguido es algo completamente nuevo. Rallon RS no sigue el camino evolutivo de las trail tradicionales: da un gran salto hacia adelante. Una integración perfecta de potencia, inteligencia y conducción. Una forma más inteligente de andar en bici.
¿Por qué desarrollamos Rallon RS?
Porque queríamos. Porque soñábamos con una bicicleta así. Porque podíamos. Porque alguien tenía que hacerlo.
Rallon RS no nace de tendencias ni de presiones del mercado. Surge de nuestra estructura cooperativa única, donde la propiedad está en manos de personas apasionadas por el ciclismo que montan, diseñan y prueban lo que creamos. Eso nos da la libertad de asumir riesgos, seguir nuestros instintos e invertir en ideas valientes que reflejan lo que más valoramos al andar en bicicleta.
Sabemos que Rallon RS no será nuestra bicicleta más vendida. No es una bici para todo el mundo. Y precisamente por eso la hemos diseñado. Para demostrar lo que es posible cuando la pasión —y no solo los números— guía el proceso.